Andando en el camino de luz



EN nuestra experiencia diaria como ministros del Evangelio, nos encontramos muchas veces con personas que reciben la clara luz de la verdad divina, pero muchas veces, les falta el valor para tomar una decisión y elegir la verdad. Esto acontece en la mayoría de las veces con personas que han estado afiliadas a los grandes movimientos evangélicos que destacan en la sociedad.

Por ejemplo, al hablar con ministros pertenecientes a otras asociaciones religiosas se les ha presentado especialmente el tema del Reino Milenial sobre la tierra. Ellos se sorprenden y son incapaces de argumentar contra tan profunda verdad. Y algunos han confesado que realmente es imposible argumentar bíblicamente contra tales enseñanzas de la Iglesia de Dios. Pero, ¿qué dice la Biblia de ir contra la verdad? “Porque ninguna cosa podemos contra la verdad, sino por la verdad” 2ª. a los Corintios 13:8.

camino de luz Otro factor importante es estar atentos en el deber que tenemos de cumplir fielmente en obedecer la luz que hemos recibido hasta hoy, así como está escrito: “Empero en aquello á que hemos llegado, vamos por la misma regla, sintamos una misma cosa”. Filipenses 3:16.

¿Cuál es el consejo bíblico para aquellos que viven especulando con doctrinas extrañas? “Digo pues por la gracia que me es dada, á cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con templanza, conforme á la medida de la fe que Dios repartió á cada uno”. Romanos 12:3. Algunos, dentro del mismo pueblo de Dios no están satisfechos con las verdades que nos han sido reveladas de las Sagradas Escrituras y viven cuestionando puntos de menor importancia. Deberían de estar atentos en las grandes revelaciones que nos han llegado, apegándose a ellas, andando de conformidad con ellas y principalmente preocupándose en llevar la preciosa simiente de verdad a muchos que viven a nuestro alrededor, en la oscuridad y en el paganismo y en tantos engaños que existen en el mundo de hoy.

Que cada uno confíe plenamente en el ministerio constituido en la Iglesia de Dios, teniendo la certeza de que todo lo que sea necesario ser revelado para el bienestar de la Iglesia, Dios lo hará a través de su Ministerio. Basta con que cada miembro confíe y ore por los que están al frente de la Obra de Dios.

El siervo de Dios con una vida dedicada en comunión y santidad, con una búsqueda incesante del Espíritu Santo, ciertamente que crecerá en la luz de la verdad, porque “…la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto”. Proverbios 4:18. La responsabilidad de cada uno es siempre proporcional a la luz divina que hemos adquirido y a los privilegios que nos son dados. Debemos ser constantemente agradecidos con Dios, por lo que dice el Señor Jesús: “Mas bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen. Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron: y oir lo que oís, y no lo oyeron”. Mateo 13:16 y 17.

¿Si alguien busca la verdad la encontrará? ¿Y aquél que la encuentra y no la acepta, que le acontecerá? “Mas el que obra verdad, viene á la luz, para que sus obras sean manifestadas que son hechas en Dios” Juan 3:21. “Por tanto, pues, les envía Dios operación de error, para que crean á la mentira; Para que sean condenados todos los que no creyeron á la verdad, antes consintieron á la iniquidad”. 2ª. a los Tesalonicenses 2:12.

Evidentemente las tinieblas representan lo contrario a la luz, de la misma forma que lo opuesto a la verdad es la mentira. Aquellos que desprecian la luz de la verdad, aceptan las tinieblas, el error y el engaño de la mentira. Dios muchas veces permite que ciertas cosas acontezcan debido a la falta de sinceridad de algunas personas (I de Reyes 22:20-23 y Romanos 1:21-28) Por tanto, amados hermanos seamos honestos y sinceros con Dios y con la luz que hemos recibido.

 Ministerio de la Iglesia de Dios en Brasil

Traducción: Diác. Israel Hernández Mtz


    maranatha                                                                                             edición anterior