HE AQUÍ, EL VIENE



HACE mas de 2000 años que Jesús se sentó a la diestra del Padre en los cielos, y desde entonces todos los que creemos en él, sabemos que conforme a su promesa –dicha a los Apóstoles antes de ascender- vendrá otra vez para que estemos con él para siempre en su reino sobre la tierra.

Pero muchos tratan de ridiculizar su Venida arguyendo que hace más de dos milenios que estamos diciendo que El viene y todavía lo estamos esperando.

Ellos ignoran voluntariamente “Que cuando dirán, paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción de repente, como los dolores a la mujer preñada; y no escaparán” . 1ª a los Tesalonicenses 5:3.

“Porque Cristo será retenido en los cielos hasta que vengan los tiempos de la restauración de todas las cosas que han sido dichas por los profetas que han sido desde el principio”. Hechos 3:21; Versión Latinoamérica.

Estos tiempos profetizados serán cuando llegue la plenitud de los gentiles, “El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”. 2ª de Pedro 3:9.

Actualmente nosotros enfatizamos que en nuestros días Cristo no tarda su promesa, los acontecimientos que se desarrollan en el mundo según la Palabra de Dios son el cumplimiento inequívoco de que la Venida de Cristo está muy próxima.

Las señales de los tiempos se miran por donde quiera en todas las cosas. El estado de inmoralidad y degeneración sigue su carrera sin control. Los levantamientos raciales y la violencia es algo cotidiano.

Es el producto del estado materialista en que estamos viviendo. Esto manifiesta lo lejos que nos encontramos de Dios.

El estado internacional de crisis y violencia revela el cumplimiento de las señales de la Segunda Venida de Cristo.

Ya no estamos en los últimos días sino más bien en los últimos momentos de los últimos días; cuando vemos que se hacen los preparativos preliminares para la Venida del Señor, el cual tendrá que descender sobre el Monte de las Olivas porque de ahí se despidió de sus Apóstoles, y será entonces cuando sea visto de todos los que le esperan, pues sabemos que su Venida será visible ya que cuando Jesús resucitó de los muertos su carne fue glorificada habiendo sido transformado (es decir, dejó de ser una carne mortal y corrupta) pero fue visible a sus apóstoles porque los acompañó durante 40 días hasta el momento de su despedida la cual fue visible; pues se les dijo a los discípulos: “Que estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús que ha sido tomado desde vosotros arriba en el cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo”. Hechos 1:11.

Seguramente Jesús vendrá muy pronto. Tengamos cuidado de nuestra conducta, de nuestros actos, de nuestros intereses. “He aquí, Él viene”. Amén.

 Diácono  Israel Hernández Martínez

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