La Mentira



DE adolescente, me enseñaron un himno que en su coro dice así: “Si la mentira entra en tu corazón y te dice déjame entrar; dile: ¡No, no, no! Cristo vive en mí y no hay lugar para ti; dile: ¡No, no, no! Cristo vive en mí y no hay lugar para ti”. Todos sabemos que la mentira es mala, pero está muy presente en nuestra vida desde la niñez.

Nuestro Señor Jesucristo nos dice claramente en quien se origina: “Vosotros de vuestro padre el diablo sois, y los deseos de vuestro padre queréis cumplir. Él, homicida ha sido desde el principio, y no permaneció en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira” Juan 8:44.

mentirosoToda la mentira se origina en el diablo ó Satanás, quien siempre la ha utilizado para lograr sus propósitos y por ello no es sorprendente que sus seguidores –a quienes Jesús los califica como sus hijos- hagan lo mismo.

Sabemos que la mentira está en el mundo y en las religiones humanas, pero no únicamente allí, Satanás también utiliza a miembros de la Iglesia de Dios para hacer su labor buscando destruir la obra de Dios.

Estos tipos de hermanos usan la mentira para dividir a la Iglesia, para lograr puestos ministeriales, para denostar al prójimo; y una vez que empiezan a mentir nunca dejarán de hacerlo.

Después de haber iniciado su labor se juntan con los que son engañados “Y cada uno engaña á su compañero, y no hablan verdad: enseñaron su lengua á hablar mentira, se ocupan de hacer perversamente”. Jeremías 9:5.

Es realmente triste y penoso que en vez de hablar del evangelio se dediquen a hablar mentiras, en vez de edificar destruyen con sus lenguas, todo ello con el propósito de destruir la obra de Dios.

Supuestamente se reúnen para alabar a Dios, pero “donde hay envidia y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa” Santiago 3:16.

Así que estas líneas tiene el propósito de fortalecer nuestro espíritu, sabiendo que la verdad tarde o temprano sale a la luz y Dios dará el pago a todo aquel que hablando mentiras y falsos testimonios han desviado a varios de su camino. “¡Ay del mundo por los escándalos! porque necesario es que vengan escándalos; mas ¡ay de aquel hombre por el cual viene el escándalo!” Mateo 18:7.

Así que hermanos no creamos todo lo que se nos dice, sino que siempre busquemos la verdad “examinadlo todo, retened lo bueno”. 1ª. a los Tesalonicenses 5:21.

Y mi deseo para todos los que hablan mentira y engañan en todo momento aparentando ser como ovejas pero en el fondo son lobos rapaces, son las siguientes palabras de nuestro amado hermano Pablo: “Por lo cual, dejada la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros” Efesios 4:25.

 Diácono  Israel Hernández Martínez



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