Job y sus Pruebas


AL parecer Job vivió en la época de los patriarcas (Abraham, Isaac, Jacob) en los años 2100-1800 A.C.

El libro de Job nos habla de la lucha entre Dios y su principal adversario: Satanás. Dios a veces le permite a Satán que pruebe al justo para purificar su fe y su vida, así como se refina el oro con el fuego.

Job Dios sabía la autenticidad y la fe de Job ¿porqué Dios permite que un hombre verdaderamente justo como Job sufriera tanto? Satanás siendo adversario de Dios recibió permiso para poner a prueba la fe de Job. “Y Jehová dijo a Satán he aquí, él ésta en tu mano; mas guarda su vida. Y salió Satán de delante de Jehová, e hirió a Job de una maligna sarna desde la planta de su pie hasta la mollera de su cabeza”. Job 2:6 y 7.

“Díjole entonces su mujer: ¿Aún retienes tú tu simplicidad? Bendice a Dios, y muérete,,, Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo: Y después de deshecha esta mi piel, aun he de ver en mi carne a Dios; al cual yo tengo de ver por mí, y mis ojos lo verán, y no otro. Aunque mis riñones se consuman dentro de mí”. Job 2:9 y 19:25-27.

Así trajo Satanás una serie de grandes calamidades que destruyeron sus posesiones, sus hijos y su salud. Job quedó desconcertado sin saber que estaba profundamente involucrado en un conflicto entre Dios y Satanás.

Job se sentía desolado, humillado, afligido; no le importaba lo que había perdido ni su enfermedad; su mayor sufrimiento era que Dios parecía haberlo abandonado y le confesó a Dios cómo se sentía. Maldijo el día en que nació y su existencia desdichada, pero no maldijo a Dios.

Sus palabras eran una expresión de dolor y desesperanza, no un grito de coraje y rencor contra Dios. Pero Job estaba seguro que Dios todavía cuidaba su vida y sufrió con paciencia todas las pruebas, nunca renegó de su fe y amor a Dios.

A veces Dios usa el sufrimiento para probar la fe de sus hijos por más justos que sean.

Dios le habla a Job de su sabiduría y poder como Creador de todas las cosas. Job reconoció su ignorancia y con el corazón arrepentido y humilde no contendió mas con el Todopoderoso; y oró por sus amigos y agradeció que Dios lo libró de su prueba de fuego y le devolvió el doble de lo que había perdido. “Y mudó Jehová la aflicción de Job, orando él por sus amigos: y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job... Y después de esto vivió Job ciento y cuarenta años, y vió a sus hijos, y a los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación”. Job 42:10 y 16.

Toda persona que permanece fiel a Dios en medio de las pruebas y aflicciones de esta vida, finalmente llegará a aquél lugar alegre y bendecido en que disfrute de la presencia de Dios por toda la eternidad.

Paz a Vosotros.

 Hermana Ofelia Aguilar Gutiérrez


    Noviembre 2009