La Nueva Moralidad


LA moralidad es una relación o conformidad de la conducta con la moral. La moral está considerada una ciencia que enseña las reglas que deben seguirse para hacer el bien y evitar el mal. Desde siempre el hombre ha considerado una necesidad prioritaria reglamentar leyes y seguir costumbres para establecer una ordenada forma de vivir.

Nuestro Dios ha conocido siempre nuestras necesidades, y al respecto nos dio muchas leyes para vivir en paz y ordenadamente, pero el hombre se endurece y no quiere guardarlas. “Que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis” Hechos 7:53.

Es una pena que leyes y acuerdos de los gobiernos del mundo vengan a ser trastocados por legislaciones que buscan evadir reglas de buen vivir, adaptando leyes al desenfreno inmoral en que vive parte de la sociedad actual.

Vemos como el hombre no quiere sujeción a nada, mucho menos a leyes divinas, es por eso que ante esta dificultad mejor busca la manera de adaptar leyes a su conveniencia, creyendo que esto le da libertad e impunidad total; pero Dios es claro y sentencia en Isaías 10:1; “¡Ay de los que establecen leyes injustas, y determinando prescriben tiranía”.

Sabemos que aunque una ley civil avale una mala forma de vida, ante Dios esto no sucede ya que las leyes divinas son inmutables y para siempre. “El libro de aquesta ley nunca se apartará de tu boca: antes de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme á todo lo que en él está escrito: porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”. Josué 1:8.

Nueva Moralidad El fundamento de las leyes de los hombres casi siempre ha derivado de preceptos divinos, lo que ha dado como resultado un equilibrio en le orden moral aunque sin optimizarse.

Es en los inicios de este siglo en que una nueva moralidad ha venido surgiendo al despenalizar actos, formas y costumbres que anteriormente eran reprobados o un delito, como ejemplos: La despenalización del aborto, el matrimonio de parejas homosexuales, leyes de convivencia, el cambio de identidad sexual al de nacimiento, etc.

Es de observar que estas formas de vida no son nuevas, pero si la contemplación de las mismas en leyes que avalan su ejercicio. Constituyéndose esta nueva moralidad en una afrenta hacia el orden de Dios.

El Señor dice al respecto en Malaquías 3:13-14: “Vuestras palabras han prevalecido contra mí, dice Jehová. Y dijisteis: ¿Qué hemos hablado contra ti? Habéis dicho: Por demás es servir á Dios; ¿y qué aprovecha que guardemos su ley, y que andemos tristes delante de Jehová de los ejércitos?”

Hermanos, guardémonos de estas cosas y vivamos la moralidad que Dios ha puesto en nosotros a través de sus Mandamientos y Ordenanzas. “La ley de tu Dios está en su corazón; Por tanto tus pasos no vacilarán”. Salmo 37:31.

 Hermano  Rubén Gámez Sánchez


    Junio 2008